El regreso

viernes, 24 de marzo de 2017

              Buenas noches a todos, 

Sí, he vuelto. Marcapáginas vuelve a aparecer en vuestros blogs con una entrada nueva. Como muchos habréis podido comprobar, mi última entrada fue el 13 de febrero del 2016 y desde entonces el silencio ha sido largo. No tengáis miedo. No he desaparecido, ni me ha pasado nada malo, ni me he convertido en un fantasma ni un dementor se ha quedado con mi alma. Hoy, 25 de marzo del 2017 mientras escucho Ed Sheeran y algo de James Rhodes al piano a las 00:54 de la noche, estoy contenta de anunciar el regreso y explicar el porqué de este hiato. 



Hice lo único que un bloguero no debería hacer nunca: desaparecer. Sin embargo, llegó un momento en el que no podía desdoblarme más. Estaba en el último año de carrera y, mientras intentaba sacar la mejor nota posible en cada una de las asignaturas a la vez quería aprobar el dichoso TFG (trabajo de fin de carrera). Para más inri, comencé a compaginar todo eso con unas prácticas en un periódico digital (donde continuo y donde estoy muy contenta). Me encontré tecleando a todas horas en un ordenador desde las 9 de la mañana hasta las tantas de la noche. Y aquí es cuando tengo que confesar que, el poco tiempo restante que me quedaba no podía gastarlo en seguir golpeteando las teclas del ordenador. Simplemente, era demasiado y decidí pasar ese tiempo entre las páginas de un libro, una serie, escuchando música, saliendo a la calle o, simplemente, durmiendo. 

Sé que algunos de los que leáis esto pensareis: "Pero acabaste la carrera y llegó el verano". Sí, gracias a dios acabé la carrera a la primera, me gradué, me fue a Suiza con mis compañeros pero a mi vuelta, seguía trabajando y necesitaba descansar. Además, digamos que en sí, en verano, no pasé los mejores momentos personales, así que continué alejada de la blogosfera y... me fui a Londres. Este viaje lo pasé con una de las mejores personas que han aparecido en mi vida y que más me ha ayudado en todo este año algo catastrófico. 

No os engañéis, sigo siendo la misma de hace un año, pero digamos que esa semana sin teléfono (eso es otra aventura que contaré en otro momento) que pasé en otro lugar, alejada de todo el mundo, me ayudó. Volví a Madrid y... por si no había tenido suficiente con la carrera me adentré en el mundo del Máster. ¡En qué momento! He de decir que no me arrepiento de haberlo comenzado pero, si antes no había tenido tiempo, ahora menos. Además, continuo compaginando los estudios con el trabajo por lo que os preguntareis qué es lo que hago aquí de vuelta si sigo aún más liada que cuando lo dejé. Aquí es cuando os digo que simplemente he visto el momento. 

Es cierto que las condiciones actuales en el trabajo han cambiado y me ha dejado más "tiempo libre" en cierto sentido. Así que, a pesar de todos los trabajos que tengo que seguir haciendo para el Máster, he decidido sacar una horita (mínimo) a la semana para volver a hacer algo que adoraba: opinar sobre lo que leía. 

Así que aquí estoy otra vez y de manera definitiva. Un año da para mucho. Muchas experiencias, momentos felices, tristes y llenos de agobios. Pero también da para leer. Y mucho. Así que espero que este tiempo perdido haya servido para algo: para poder compartir con todos los que queráis seguir conmigo y los que se quieran unir, todas esas aventuras y esos mundos que he descubierto a lo largo del año. 



Andrea.

2 comentarios :

  1. Re-bienvenida! Espero que este año sea mejor que el anterior y que logres seguir adelante con tu blog aunque sea a tu ritmo.
    Saludos!

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