No soy un monstruo

sábado, 10 de junio de 2017

Título: No soy un monstruo
Autora: Carme Chaparro
Editorial: Espasa
Páginas: 336
Precio: 19,90 €
Sinopsis: Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, poco producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro. Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos pocos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes como "trepidante", "imposible de soltar" o "sorprendente", le quedan cortos, muy cortos. Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo. 

SOBRE LA AUTORA

Carme Chaparro (Barcelona, 1973) es periodista, con una amplia y consolidada carrera como presentadora y editora en informativos de televisión. desde hace veinte años está al frente de las principales ediciones informativas del grupo Mediaset, en Informativos Telecinco y en Noticias Cuatro, espacios para los que ha cubierto los acontecimientos nacionales e internacionales más destacados de las últimas décadas. 

Su pasión por la lectura se ha traducido en su pasión por escribir. Carme ha compaginado su trabajo en televisión con colaboraciones como columnista para las revistas Yo Donna -en la que tiene un espacio semanal-, GQ y Mujer Hoy. Actualmente también escribe su propio blog en Yahoo. No soy un monstruo es su primera novela. 


OPINIÓN PERSONAL

No soy de las que hace una reseña nada más terminar un libro. Sobre todo con libros que he tardado en leer dos días. Prefiero digerirlo, interiorizarlo y sopesar los pros y los contras, porque de la otra manera puede que me deje llevar mucho por la emoción del momento y no sea todo lo objetiva que me gustaría. Con este libro, esto no ha ocurrido. He terminado No soy un monstruo hace cinco minutos y aquí estoy escribiendo. 

Antes de empezar, he de decir que como periodista que soy y como redactora de sucesos cada vez más a menudo, esta historia me ha llamado mucho la atención desde el principio. El hecho de que una de las protagonistas sea una periodista de sucesos ha aumentado mi interés por la historia. Por otro lado, he crecido viendo a Carme Chaparro en el telediario y, a medida que iban pasando los años, mi pasión por la lectura y por escribir también provocaba que de vez en cuando acabara leyendo algún artículo suyo de alguna revista. En otras palabras, han sido varios los textos que he leído de ella a lo largo de estos años y en cuanto salió el libro no dudé en hacerme con él.



No soy un monstruo cuenta la historia de dos mujeres independientes, una inspectora jefa de policía y una periodista reconocida. Ambas son amigas íntimas pero cada una tiene su mundo. Sin embargo, un día de junio un niño de cinco años, Kike, desaparece en un centro comercial. Su desaparición reúne a estas dos amigas de nuevo y además reaviva el pánico que se creó en España dos años atrás cuando un hombre desconocido raptó a Nicolás. 'Slenderman' fue el culpable del secuestro de Nico pero nunca lo encontraron. Con el secuestro de Kike, se confirman las sospechas: Slenderman ha vuelto. 

La novela tiene un arranque que engancha desde la primera página. Si estáis haciendo algo importante en el trabajo o en el ámbito académico, tened cuidado al empezar el libro porque lo querréis dejar todo para leer. Aunque eso sí, si os engancháis de verdad, podéis acabarlo fácilmente en uno o dos días. 

El estilo es ágil y el bagaje periodístico de la autora se nota a lo largo de la novela. Predominan las frases cortas y sencillas así como los capítulo breves de cinco o seis páginas como mucho. En muchas ocasiones parece que uno está leyendo una entradilla de un artículo o escuchando una pieza de telediario. Además, la manera en la que está contado, como si fuera dejando miguitas de pan a lo largo de la historia pero sin desvelar hasta el final todo es también algo muy periodístico; como si de una crónica se tratara. Porque en realidad, la novela tiene muchas similitudes con una crónica de una desaparición. Es precisamente, el conjunto de todas estas cosas lo que hace que enganche y atrape al lector desde la primera página. 



Por otro lado, antes de leer Juego de Tronos no era propensa a que la historia la contasen varios personajes. Sin embargo, al leer esta saga me di cuenta de que de esta manera, la tensión siempre estaba presente y que, además, conocer varios puntos de vista de una situación era importante. Pero la decepción llegó cuando me di cuenta que para narrar una historia de esta manera era necesario ser buen escritor o escritora ya que este hilo mal llevado puede dar al traste con la novela. En este caso, os tengo que decir que Carme Chaparro ha conseguido volverme a enamorar con esta manera de contar la historia a partir de varios personajes. Con cada capítulo, sientes lo que piensan, temen y viven cada uno de ellos como si estuvieras en su interior. 

Todos estos personajes de los que hablo están muy bien definidos y parece que conoces a cada uno de ellos de toda la vida o que incluso convives con ellos. En este apartado he de decir que en algunas ocasiones la autora pecaba de contextualización; por ejemplo, creo que no era necesario remontarse hasta la bisabuela de Ana para contar su historia... Además, creo que hay partes un poco repetitivas como la explicación de la desaparición de Nicolás y de lo que le pasó al abuelo de Ana o el funcionamiento del programa de Joan. Aun así, en relación con el resto de los personajes, se presenta la información justa y necesaria. 

En cuanto al final, he leído en muchos sitios: "Al final, todo encaja a la perfección". Aquí es donde discrepo. No quiero desvelar nada porque desvelar el final echaría por tierra el resto de la novela pero, desde mi punto de vista, no creo que todo encaje a la perfección como se dice. De hecho, hay una parte que no tiene sentido tal y como acaba el libro, pero simplemente es un detalle. El final es inesperado, eso no lo niego y, probablemente por eso, la sorpresa que uno se lleva mientras lee las últimas páginas del libro es mayúscula. Además, creo que llega todo muy de golpe como si tuviera prisa por terminar el libro y, cuando te quieres dar cuenta, pasas la página y llegas a los agradecimientos sin previo aviso. Me hubiera gustado que desarrollara un poco más el final mostrando algunas consecuencias del mismo en la vida de los personajes, pero como digo, todo esto es opinión y gusto personal. 



He de decir que una de las cosas que más me ha gustado es la idea que se repite durante toda la historia: hasta dónde puede llegar un ser humano. Ya que en realidad, de eso va el libro -al final os daréis cuenta-: todo el mundo tiene un monstruo dentro, unas veces lo dejamos salir y otras no, pero el dejarlo salir no implica que uno sea un monstruo. Concluyo confirmando que sí, que es un libro duro y muy sensible pero no en el sentido de explícito ni escabroso sino duro sentimentalmente hablando. Chaparro te hace sentir cosas que en muchas ocasiones todavía no has experimentado y el hecho de verlas es duro y, en ocasiones muy complicado, sobre todo si está relacionado con los niños. 

No soy un monstruo no deja indiferente a nadie. Puede gustar más o puede gustar menos pero es una buena lectura. Entretenida, profunda, ágil y dura. Creo que se trata de una novela muy apropiada para leer en estos meses de vacaciones de verano y un libro que, desde mi punto de vista, no decepcionará. 




Andrea.

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