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Una mujer en Berlín

martes, 7 de noviembre de 2017

Título: Una mujer en Berlín
Autora: Anónima
Editorial: Anagrama
Páginas: 328
Precio: 19,90 €
Sinopsis: Quien quiera enterarse de lo que en realidad ocurrió en las postrimerías de Segunda Guerra Mundial, tendrá que preguntárselo a las mujeres. Y es que, entre las ruinas, los hombres demostraron ser el "sexo más débil". Así lo ve la autora de este libro, que vivió el final de la guerra en Berlín. Sus observaciones exentas de toda autocensura, aparecieron publicadas por primera vez por un editor norteamericano en 1954, gracias a los esfuerzos de Kurt W. Marek, crítico y periodista a quien la autora confió el manuscrito. 
En este documento único no se ilustra lo singular sino lo que les tocó vivir a millones de mujeres: primero la supervivencia entre los escombros, sin agua, sin gas, sin electricidad, acuciadas por el hambre, el miedo y el asco, y posteriormente, tras la batalla de Berlín, por la venganza de los vencedores. No hay rastro aquí de aquella autocompasión que padecieron los alemanes derrotados. Una serenidad desilusionada, una reflexión insobornable, una observación despiadada y un humor macabro caracterizan este diario. La autora declara lacónicamente: "Esta historia es muy desagradable". También queda patente su superioridad interior, al ser capaz de establecer diferencias incluso entre los soldados rusos que violaban y saqueaban. 
El deseo expreso de la autora fue permanecer en el anonimato. Este solo motivo desautoriza cualquier especulación sobre su identidad. 


OPINIÓN PERSONAL

¿Cómo se reseña un diario? Ésta es una de las preguntas que me he repetido en estos últimos días. Un diario no tiene la obligación de usar de manera correcta el tiempo en el que se desarrolla, de describir de manera adecuada a los personajes, el estado de humor puede influir mucho en la escritura del mismo, de narrar algo mejor o peor... Un diario es la vida, los sentimientos y el conocimiento de alguien. ¿Acaso eso se puede juzgar? Por supuesto que influye la manera de escribir en que guste más o menos, en atrapar con más o menos intensidad al lector, sí; pero no deja de ser una edición de unas páginas que un día una persona decidió escribir a lápiz sobre papeles para desahogarse, para hacer ver a la gente cómo vivían, para pedir ayuda o incluso para disfrutar escribiendo garabatos. Quién sabe. Tras haber dicho esto, aviso a todos los que tienen intención de seguir leyendo las siguientes líneas que he decidido hacer esta reseña un poco diferente: menos crítica literaria y más crítica histórica y social. 

El libro (diario) comienza el 20 de abril de 1945, Berlín. Últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, últimos combates por hacerse con el control de la capital alemana y último cumpleaños de Hitler. Sin embargo, mientras que unos comienzan a ver un atisbo de felicidad a medida que ven cómo la cruenta guerra llega a su fin, otros -más en concreto, otras- empiezan uno de sus peores calvarios. 



La llegada del Ejército Rojo a Berlín desató una oleada de violaciones contra las mujeres alemanas que se encontraban a su paso. Una de estas jóvenes fue la encargada de narrar los hechos que sucedieron en aquellos días que precedieron el final de la guerra y el comienzo de la invasión soviética que quedarán reflejados en Una mujer en Berlín. Durante dos meses, la autora, una periodista alemana, decidió registrar, bajo la escasa luz que le proporcionaba una vela, las peripecias diarias y las vejaciones que tanto ella como otros supervivientes civiles tuvieron que vivir y sufrir en esos momentos. 

Una mujer en Berlín es un libro que se lee rápido. Es muy intenso, dramático y, en algunas ocasiones, muy, muy duro. Sin embargo, a la vez, se trata de un relato escueto, sencillo y con matices irónicos pero, sobre todo, natural. De hecho, el detalle con el que describe lugares y escenas hace tener al lector una imagen más completa de la situación que la autora narra y que obliga a éste a admirar -al menos en mi caso ha sido así- la valentía de la autora al conseguir relatar violaciones, vejaciones y maltratos con tanta frialdad, casi como si se tratara de un narrador omnisciente y no un narrador en primera persona. Como he dicho anteriormente, llama la atención la dureza con la que se muestran los hechos, sobre todo, teniendo en cuenta que el escribir un diario en la Alemania nazi era algo prohibido por considerarlo como un peligro para la seguridad. 



El diario se convirtió en libro en 1954 cuando el manuscrito llegó a las manos de un editor norteamericano. Ya con el nombre de Una mujer en Berlín, el texto fue publicado en inglés y, enseguida, se tradujo a varios idiomas, entre ellos el español. En 1957, la novela llegaba a las estanterías del país en el que nació: Alemania. Sin embargo, en este país no fue bien recibido. Los hombres alemanes, e incluso las mujeres, se sentían incómodos ya que le relato revelaba todo aquello de lo que habían escapado y, que por lo tanto, estaba oculto. 

Por otro lado, me gustaría destacar y alabar la traducción del libro. En muchas ocasiones, en las traducciones de los libros se puede llegar a perder parte de la esencia de la historia. Sin embargo, en Una mujer en Berlín esto no ha sido un problema y tanto el carácter como el trasfondo de la historia continúan vigentes. 

A pesar de todo esto, en algunas ocasiones he notado que en realidad se trata de un diario y no de una novela al uso ya que en ciertas partes la historia se hace monótona y lenta. Es cierto que no dejan de ser los sentimientos y la vida de una persona día tras día en una época en la que casi todos los días eran las mismas labores y los mismos trabajos, haciendo que el relato sea bastante lineal. 



Sin embargo, en esta ocasión, más allá de los aspectos formales del libro quiero poner de relieve la importancia de este tipo de libros para conocer la otra cara de la historia que no se da en la literatura. Este libro significa la vida que muchas mujeres aceptaron vivir durante el transcurso de la guerra y la vida de la nunca hablaron a sus maridos o parejas que volvieron del frente. "Para el mundo somos mujeres de los escombros y basura", escribe la autora en una de las páginas del libro. 

Gracias a la publicación de estas historias, este hecho inmencionable de 1945 está cada vez más presente no sólo en los libros de Historia sino delante de una sociedad. Por muy doloroso que sea, es necesario, como persona, conocer el infierno por el que pasaron miles de mujeres en Alemania y, que por supuesto, ha ocurrido en otras partes del mundo durante periodos de guerra y pobreza. Sin embargo, la historia de Una mujer en Berlín es apropiada para empezar a comprender parte de nuestra historia.


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